Tania Morris-Díaz

Abogada

Nací en Tucson, Arizona, de madre mexicana y padre estadounidense. Ambos son mis ídolos. Crecí en Mobile, Alabama, donde heredé un ligero acento sureño y me gradué de la Universidad de South Alabama con una licenciatura en estudios internacionales con especialización en estudios latinoamericanos y una especialización en literatura española. Mi padre era mi profesor (pero no se preocupen, es un experto en corrupción, así que se aseguró de calificar a ciegas todos mis trabajos). Cuando me gradué me mudé a la CDMX, donde vive la familia de mi madre, y comencé a estudiar en la UNAM. Viví allí durante unos 4 años y
heredé un ligero acento chilango. Conocí al amor de mi vida y luego regresamos a los EE. UU. Estudié derecho en la Universidad de Michigan, donde comencé a adquirir un acento del medio oeste, pero me niego a llamar a la Coca-Cola «pop». Trabajé en la Clínica de Trata de Personas mi primer año ayudando a inmigrantes a obtener visas U y T. Hice una pasantía en el Servicio Internacional para los Derechos Humanos de la ONU en Ginebra, Suiza, abogando por los
defensores de los derechos humanos y apenas aprendí francés. Después de graduarme, comencé a trabajar en una organización sin fines de lucro ayudando a inmigrantes de bajos ingresos con la defensa de deportación, especialmente para aquellos bajo la custodia de ICE. Luego trabajé como parte del Servicio de Ayuda de la Corte de Inmigración brindando educación comunitaria para cualquier inmigrante en la corte sin un abogado. Durante mi tiempo libre me gusta jugar videojuegos, levantar pesas, ver anime, leer manga, cocinar comida mexicana para sentir menos nostalgia y hablar chisme mientras tomo un cóctel con mis amigos.
Creo de todo corazón en la libertad de movimiento como un derecho humano. Creo que la raza humana ha estado migrando más tiempo de lo que han existido los países. Y los países deberían adaptarse a la migración humana y no al revés.

COMPAÑERO CONFIABLE

Conoce a Marley (AKA Gordo)!

¡Hola! Mi nombre es Marley. Tengo 14 años y amo tomar siestas y comer. Mi mamá es mi mejor amiga porque me cuida aunque cada vez soy mayor y necesito ayuda para hacer cosas simples. Mi hermana es molesta a veces pero la amo también, sopongo.